Fruity Jack el premio gordo tropical del CBD
Hay nombres que no mienten. La Fruity Jack lleva el suyo como un estandarte: una explosión de frutas maduras sobre una base de la variedad Jack, acompañada de un palmarés que inspira respeto en el mundo del CBD. Con un 20 % de cannabidiol, esta sativa hidropónica promete una relajación generosa, gracias a una materia densa y resinosa que no deja nada al azar. Una flor pensada para quienes buscan, ante todo, calidad y sabor.
Aspecto y aromas: el trofeo que hay que ganarse
La Fruity Jack presenta en forma de cogollos de tamaño medio a grande, compactos y especialmente densos al tacto. Su color verde es intenso, casi uniforme, y desaparece en algunas zonas bajo una generosa capa de resina que le da a la flor esa textura ligeramente pegajosa, señal de una planta repleta de cannabinoides.
En nariz, al abrir la bolsita se libera un bouquet tropical muy marcado: el mango bien maduro, la piña y las cáscaras de cítricos se entremezclan, con un fondo floral y ligeramente anisado, herencia directa de su linaje Haze. Se trata de una potencia aromática suave, que seduce sin resultar nunca agresiva para la nariz.
En boca, este sabor afrutado se confirma desde la primera calada, antes de dar paso progresivamente a notas más terrosas y especiadas al final de la degustación. Este equilibrio entre el sabor afrutado y la profundidad se debe en gran medida a su perfil terpénico: el terpinoleno, que predomina, aporta ese toque floral y ligeramente herbáceo típico de las genéticas Haze; el limoneno refuerza el brillo cítrico, mientras que el mirceno y el beta-cariofileno aportan un fondo de calidez especiada que sitúa a esta variedad en el registro de las grandes sativas.
Los efectos: relajación a gran altitud
Con su predominancia sativa del 70 % y su 20 % de CBD, la Fruity Jack una relajación muy particular: se nota en el cuerpo, pero sin llegar a entorpecer nunca la mente. Los consumidores describen una sensación de relajación progresiva, acompañada de una claridad mental que se mantiene intacta, como si la flor supiera dosificar con precisión su generosidad.
Este perfil se explicaría por la combinación de su herencia Haze, conocida por su efecto ligero y estimulante, y su elevado contenido en CBD, que envuelve el conjunto con una calma sin pesadez. Es una flor que encaja de forma natural durante el día: para acompañar una sesión creativa, un paseo o, simplemente, un momento de descanso en el que se desea relajarse sin perder energía.
Genética e historia: una estirpe dos veces campeona
La Fruity Jack, también conocida como Jack El Frutero, no es en absoluto una variedad anónima. Es fruto de la colaboración entre dos reconocidas empresas de genética, Philosopher Seeds y Reggae Seeds, con el claro objetivo de combinar potencia aromática y equilibrio cannabinoide.
Su progenitora principal, la Respect #13, no es otra que la ganadora del Spannabis 2012, a su vez fruto del cruce entre Juanita la Lagrimosa y Cannalope Haze: una genética que le aporta un nivel naturalmente elevado de CBD y una riqueza aromática ya galardonada. Su segundo progenitor, la Jack the Ripper #1, desarrollada por el criador estadounidense Subcool The Dank a partir de Jack Cleaner y Space Queen, aporta por su parte el sello característico de las Haze, la vivacidad sativa y una notable capacidad para estabilizar el híbrido en su conjunto.
De esta unión surgió una variedad que, a su vez, acabaría cosechando grandes éxitos: el primer puesto en la categoría de CBD en la Canary Islands Cup 2015 y, posteriormente, el primer puesto a la Mejor variedad de CBD en la Spannabis Champions Cup 2018. Dos títulos que convierten a la Fruity Jack auténtica leyenda del CBD por derecho propio, y no en una simple curiosidad de catálogo.
La precisión hidropónica de una flor de CBD
Al igual que la Blueberry , la Fruity Jack cultiva mediante hidroponía, un método de cultivo sin suelo en el que las raíces crecen directamente en agua enriquecida con nutrientes, en un entorno en el que la temperatura, la humedad y la luz se ajustan lo más posible a las necesidades de la planta. Es este control total de los parámetros de crecimiento lo que permite conservar la riqueza terpénica tan característica de las variedades hidropónicas y obtener cogollos tan densos como generosos en resina.
A continuación, la cosecha se selecciona a mano, hoja a hoja, antes de someterse a dos semanas de secado y tres meses de maduración. Esa paciencia da sus frutos: permite que los aromas tropicales se estabilicen y que la combustión gane en suavidad.
Ningún aditivo, ningún terpeno sintético ni ningún cannabinoide en polvo refuerza artificialmente el perfil de esta flor: lo que encontrarás en la bolsita es el fiel reflejo del trabajo de selección realizado con esta genética galardonada. Cada lote está certificado con un contenido de THC inferior al 0,2 %.
Fruity Jack el CBD galardonado al mejor precio en CBDOO
Es difícil encontrar una variedad más adecuada que la Fruity Jack representar el nivel de exigencia que nos gusta encontrar en nuestro catálogo: una genética galardonada en dos ocasiones, un perfil aromático auténtico y una relación calidad-precio que sigue siendo asequible.
En nuestra tienda de CBD, con cada pedido podrás disfrutar de:
- Gastos de envío gratis en tu primera compra con el código NOUVEAU
- Envío gratuito en pedidos superiores a 50
- Un regalo a elegir gratis con cualquier compra
- Tarifas decrecientes en función de la cantidad pedida
- Ofertas de hasta el 70 % durante todo el año
Una variedad que ha subido dos veces al podio está deseando demostrar su valía en tu bolsa.